El dimensionamiento de un sistema de aspiración centralizado requiere analizar el caudal, la depresión y las características del material aspirado. Los pasos esenciales son:
- Análisis de los puntos de uso: Identificar las estaciones que deben ser atendidas, el tipo de material (polvo, virutas, líquidos) y cuántas operan al mismo tiempo.
- Cálculo del caudal: Sumar los caudales necesarios para los puntos activos, con un margen de seguridad del 10–20 %.
- Evaluación de las pérdidas de carga: Estimar la depresión total necesaria considerando la longitud de las tuberías, codos, válvulas y filtros.
- Dimensionamiento de las tuberías: Elegir diámetros que mantengan una velocidad de aire adecuada (15–35 m/s), evitando obstrucciones o pérdidas excesivas.
- Selección del grupo de aspiración y filtración: Seleccionar un ventilador adecuado al caudal y la depresión requeridos, con filtros apropiados (HEPA, cartuchos, autolimpiantes) y opciones ATEX si se necesita.
Un dimensionamiento correcto garantiza eficiencia, seguridad y durabilidad del sistema.