La diferencia es sustancial y se refiere a la robustez de los materiales: (acero vs. plástico), la potencia y calidad del motor, la capacidad de trabajo continuo: (24/7 en modelos trifásicos), la superficie y el tipo de filtros: (capaces de soportar caudales de aire importantes), la capacidad de recogida y el cumplimiento de normativas de seguridad específicas: (p. ej., ATEX).